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El
pasado sábado en
Salamanca nos reunimos cerca
de treinta personas, todos
miembros de Asexve de
Castilla y León y otras
provincias como Madrid,
Zamora, Bilbao o Palencia,
entre otras.

El
encuentro comenzó a la una,
con la celebración de una
Santa Eucaristía que tuvo
momentos muy emotivos, tales
como las sentidas palabras
de Santiago, después de los
Salmos, en alusión a la
necesaria presencia del Papa
y las juventudes cristianas
en Madrid. Ejem, ejem…
Bueno,
bromas aparte, la Plaza
Mayor de Salamanca fue el
punto de encuentro de los
socios que posteriormente
nos trasladamos para comer
al restaurante El patio
chico de la Alamedilla.
Algunos tuvimos la
oportunidad de conocernos en
esta ocasión y los que ya se
conocían aprovecharon la
comida para intercambiar
puntos de vista sobre
diferentes temas, ponerse al
día y charlar entre amigos
mientras los más pequeños
saltaban en la zona de ocio
infantil. Al salir, una
tormenta amenazaba con
estropear la pertinente
visita turística a los
monumentos más
representativos, pero
finalmente se disipó y
aunque durante toda la tarde
el tiempo nos obligó a estar
pendientes del cielo,
pudimos disfrutar de una
jornada sin lluvia, aunque
con un calor sofocante.
Después, y ya en la
terracita del bar del padre
de Jesús El patio Andaluz,
los más jóvenes optaron por
echar una partidilla a las
cartas mientras los mayores
seguíamos hablando de temas
serios y otros no tanto.
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La catedral
y el casco antiguo fue el
siguiente destino de la mayoría,
mientras los demás tomábamos un
refresco con Celia en una
terraza de la calle de la Rúa.
En esta misma calle improvisamos
la cena, lo que finalmente fue
un acierto, ya que los pequeños
se deleitaron con unas
suculentas hamburguesas,
mientras que los no tan peques
disfrutamos de una ligera bajada
de las temperaturas, que
propició otra tertulia realmente
agradable.
Cuando
terminamos de cenar y de
“arreglar el mundo”, llegó el
momento de las despedidas. Una
gozada poder recibir a todos los
que vinieron a Salamanca y con
ganas de repetir el encuentro
pronto…
Y aquí
termina mi crónica… O no…
Pues no. Porque los que no
tenían que dejar Salamanca esa
misma noche, es decir: Santiago,
Cristina, los padres de Gema
(Pilar y…) y Jesús y yo
(acompañados en todo momento de
Celia) nos quedamos a tomar unas
copillas en la plaza de San
Boal. Y no es por dar envidia,
pero se quedó una noche
preciosa, con una temperatura
ideal. Así que las copitas nos
supieron de rechupete.
A las dos y
media dimos por concluida la
reunión y aunque no faltaban las
ganas de prolongar la velada, ya
era un poquillo tarde para Celia
y Cristina y Santiago también
optaron por irse a descansar
para salir pronto hacia Madrid
el domingo por la mañana. A día
de hoy no sabemos si los padres
de Gema continuaron o se
quedaron un ratillo más, pero
hasta aquí podemos leer.
Espero que
volvamos a vernos pronto.
Siempre es un placer
encontrarnos con vosotros.
Raquel Inestal |