ASUNTO:
GENERALIDADES (Pubmed
2010)
COMPLEJO EXTROFIA
VESICAL Y EPISPADIAS
Autores:
OMIM, Johns Hopkins
Hospital de
Baltimore, EEUU:
Fuentes: NCBI
DESCRIPCION:
El complejo extrofia
vesical epispadias (BEEC)
es un defecto de la
zona media anterior
con expresión
variable que
comprende la pared
abdominal
infraunbilical
incluido la pelvis,
tracto urinario y
genita externo (Gearhart
y Jeffs en 1998). El
BEEC es uno de los
defectos congénitos
urológicos más
severos debido a su
impacto profundo
sobre la
continencia,
funcionamiento
sexual y morbilidad
debido al efecto de
crónicas y
recurrentes
infecciones sobre el
funcionamiento
renal. El término
“extrofia” deriva
del griego work
ekstriphein, que
literalmente
significa “girar de
dentro a afuera”, y
fue primeramente
usado por Chaussier
en 1780.
Martínez – Frías y
colegas (2001),
enfatizaron que la
extrofia cloacal y
la extrofia vesical
son 2 diferentes
expresiones de un
defecto en el campo
de desarrollo
primario. La
extrofia cloacal es
una característica
del complejo OEIS (onfalocele-
extrofia- ano
imperforado y
defectos espinales).
La extrofia cloacal
incluye la
persistencia y
extrofia de una
cloaca común que
recibe los uréteres,
ileum, y un
intestino grueso
rudimentario y se
asocia con fallo de
fusión de los
tubérculos genitales
y del ramis púbico,
incompleto
desarrollo de la
vértebra lumbosacral
con disrafismo
espinal, ano
imperforado,
criptorchidismo y
epispadias en
varones y anomalías
derivadas del
conducto mullerian
en las hembras y una
franja extensa de
anomalías del tracto
urinario. El
onfalocele es común
y la mayoría de los
pacientes tiene una
arteria umbilical
singular.
CARACTERISTICAS
CLINICAS: Utsch y
compañía (2006)
informaron de una
niña recién nacida
con extrofia clásica
de la vejiga. Los
estudios prenatales
de ultrasonido
reflejaban protusión
de la pared
abdominal y una
única arterial
umbilical singular.
Después del
nacimiento, se
apreció que tenía
diástasis sínfica,
una ranura uretral
abierta epispádica,
clítoris y labios
menores bífidos, un
plato vesical
yaciendo abierto y
duplicación de la
vagina. Además tenía
macrotrombocitopenia
consistente con
síndrome Epstein y
una mutación
heterocigótica del
gen MYH9. Utsch y
colegas (2006)
apreciaron que
aunque las
mutaciones en el gen
MYH9 no habían sido
anteriormente
asociadas con
malformaciones
urogenitales, la
mutación podría
haber jugado un
papel en la extrofia
vesical en esta
paciente.
HERENCIA: Messelink
y colegas (1994)9
encontró informes de
18 casos familiares.
Estos incluían 16
pacientes de 6
series informadas
que comprendían un
total de 682
pacientes y 2 casos
descritos
separadamente por
Glaser y Rossiter
Lewis (1961).
Messelink y colegas
(1994) describieron
2 primos afectados y
un padre afectado y
su niño.
En un repaso de la
literatura, Reutter
y colegas (2003)
encontraron que
aunque la mayoría de
los casos ocurren
esporádicamente, 11
familias se habían
informado en las que
el BEEC estaba
presente en al menos
2 miembros. Conforme
a sus análisis de
los casos
informados, 5 de 11
pares de gemelos
monocigóticos eran
concordantes, todos
los 5 pares de
gemelos dicigóticos
eran discondartes, y
2 pares de gemelos
con cigotismo
indeterminado eran
concordantes.
Shapiro y colegas
(1984) identificaron
3 niños con extrofia
vesical aislada de
una serie de 215
descendientes
producidos por
padres con BEEC. Por
tanto, el riesgo de
recurrencia en la
extrofia en aquellos
descendientes era de
1 para cada 70
nacimientos vivos,
que era 400 veces
superior que en la
población general.
Reutter y colegas
(2003) declaró que
se han informado de
29 familias con BEEC
en múltiples
miembros.
Localizaron nuevas
familias de 2 grupos
de apoyo de
pacientes con
extrofia e
informaron de 6
nuevas familias con
2 ocurrencias de
BEEC, incluido 1
familia donde el
afectado era
producto de una
unión consanguínea;
también encontraron
4 par de gemelos
discordantes.
Reutter y colegas
(2007) analizaron 48
par de gemelos
informados
previamente y 8
nuevos con BEEC y
encontraron
proporciones
significativamente
diferentes de
concordancia de
paridad entre los
gemelos
monocigóticos (MZ) y
dicigóticos (DZ)
(45% versus 6%,
respectivamente,
p=0.009); las
proporciones de
concordancia de
afectados eran
también
significativamente
diferentes (62%
versus 11%,
respectivamente:
p=0.0003) sugiriendo
fuertemente que los
factores genéticos
juegan un papel
importante en el
desarrollo del BEEC.
Reutter y colegas
(2007) indicaron la
proporción de
concordancia de
afectados 5,6:1 MZ/DZ,
significando que si
los gemelos
monocigóticos MZ
tienen 5.6 más
probabilidad de
estar afectados que
los gemelos
dicigóticos DZ,
supone que las
influencias
genéticas de locis
múltiples podrían
ser multiplicadas
más que sumadas.
GENETICA
POBLACIONAL: La
prevalencia del BEEC
entre los individuos
de descendientes
europeos se ha
estimado es 1 de
cada 30.000 a 40.000
nacimientos vivos
con una proporción
varón-hembra de
2.3:1 (Shapiro y
colegas en 1984;
Utsch y colegas en
2006).
MODELO ANIMAL:
Slaughenhoupt y
colegas (1996)
informaron un modelo
reproducible de
extrofia vesical en
un cordero fetal
inducido mediante
manipulación
quirúrgica en el
útero.
Stec y colegas
(2002) encontraron
apariencia física y
dimensiones
anatómicas similares
entre la extrofia
vesical ocurrida
naturalmente entre
un mono resus y un
recién nacido
humano.